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Código Rural
Ley 1.509

Arts. 183 al 445

     Arts. 1 al 182
     Arts. 183 al 445
     Arts. 446 al 568 + Anexo

SECCION V

TITULO I - Ganadería

CAPITULO I - Amojonamiento

Artículo 183 - El dueño de un establecimiento ganadero, aunque lo tenga alambrado, está obligado a tener deslindado y amojonado el terreno que ocupa, debiendo colocar mojones en cada desviación de las líneas y en las rectas a una distancia no mayor de 500 metros uno de otro, y de tal manera que indiquen claramente las líneas que formen el perímetro. La misma obligación pesará sobre los que adquieran por cualquier título la propiedad de un campo que sea parte de otro medido y amojonado.

Artículo 184 - Mientras las formalidades dispuestas en el artículo anterior no sean cumplidas los propietarios del campo no podrán reclamar indemnización por invasiones de animales.

Artículo 185 - Exceptúase de lo dispuesto en el artículo 183 la parte de los campos que tengan por límite el cauce de los ríos o arroyos.

Artículo 186 - Queda prohibido remover mojones o colocar nuevos en campos ya deslindados sin presencia del alcalde y citación de linderos, salvo el caso de mensura ordenada por autoridad competente.

Artículo 187 - La violación del artículo anterior será penada con sujeción al artículo 439, salvo que por las circunstancias constituya un delito común.

Artículo 188 - El estanciero que hallase removidos sus mojones, tendrá derecho a pedir que el alcalde y dos testigos hagan inmediata inspección ocular.
Del resultado de esta diligencia extenderá el alcalde un certificado que entregará al denunciante para que haga el uso que crea conveniente.

CAPITULO II - Razas Especiales

Artículo 189 - Cuando un caballo o toro ordinario o de sangre distinta o inferior penetrando en campo ajeno cercado, cubriese yeguas o vacas de razas especiales, el dueño del animal invasor pagará la indemnización por el daño causado, la que será valuada por peritos; siempre que el que recibió el daño probara el hecho ante la justicia ordinaria.

Artículo 190 - El dueño de vacas o yeguas finas podrá castrar al toro o caballo ordinario que encuentre ante sus vacas o yeguas, dando inmediatamente cuenta de haberlo hecho a la autoridad inmediata.

Artículo 191 - Para justificar el daño causado por la monta, podrán usarse ante el juez de la causa, todos los medios de prueba que autoriza el Código de Procedimientos. Si la prueba no satisface plenamente, podrá el juez para mejor proveer decretar la suspensión del procedimiento, hasta que la cría esté en estado de apreciarse, por peritos, que se expedirán sobre los caracteres de la raza y de la cría.

Artículo 192 - Si el procedimiento se suspende por la causa enunciada en el artículo anterior y siempre que el demandado no sea persona de reconocida responsabilidad, el Juez podrá decretar, a solicitud del actor, que el demandado arraigue el juicio, dando fianza suficiente o satisfactoria.

Artículo 193 - Los propietarios de caballos o toros de razas especiales serán dueños de la cría con caracteres de esa raza, de la yegua o vaca de otro dueño que esté mezclada en sus manadas o rodeos, sin compensación alguna y tendrá derecho de no permitir aparte mientras la cría corra el riesgo de perecer por falta de madre.

Artículo 194 - Si la yegua o vaca, en el caso del artículo anterior, es parte de otras manadas o rodeos que se introducen algunas veces en el campo del dueño de razas especiales, o que pertenecen a campos colinderos, a no más allá de diez kilómetros, sin haber en menor distancia animales de igual especie y pureza, el propietario de esas razas especiales tendrá derecho de exigir la cría que por sus caracteres le pertenezca, mediante cambio que hará entregando otro animal de igual sexo y edad.

Artículo 195 - Si dentro del radio señalado en el artículo anterior, dos propietarios de animales de una misma especie y de razas especiales, se disputaran la cría a que se refiere el mismo artículo, si no pudiera resolverse la cuestión por otros medios de pruebas que justifiquen el derecho, se decidirá por dos peritos nombrados, uno por cada parte. Si los peritos no pudieran ponerse de acuerdo, el Juez que conozca de la causa, nombrará un tercero en discordia, cuya decisión será inapelable.

Artículo 196 - Si aun en el caso del artículo anterior, los peritos o el tercero no pudieran decidir ya porque los caracteres que presenta la cría no les permita resolver en conciencia o ya por otras causas que enunciaran en el informe, el Juez entregará la cría al que ofrezca mayor precio, a cuyo efecto citará a las partes interesadas a un comparendo verbal. El mayor precio que se ofrezca se entregará a la parte que fuera vencida en la adjudicación de la cría.

Artículo 197 - El propietario de burro garañón o de raza especial, será dueño de la cría de la yegua de otro dueño que esté mezclada en sus manadas, o que sea de otra manada que se introduce alguna vez en su campo, mediante compensación de un animal yeguarizo del mismo sexo y edad.

Artículo 198 - Lo prescripto en este capítulo para las razas especiales de ganado vacuno y caballar regirá para las razas finas de ganado ovino y porcino, y los casos se resolverán de la misma manera, pero los dueños de estas últimas especies, sólo podrán hacer valer sus derechos en una extensión de cinco kilómetros en el caso previsto por el artículo 194.

Artículo 199 - En los juicios que se originen por algunas de las causas enumeradas en el presente capítulo, entenderán los funcionarios judiciales con arreglo a la ley que determina su competencia.

CAPITULO III - Apartes y Apartadores

Artículo 200 - Todo hacendado tiene obligación de dar rodeo en todo tiempo, excepto: 1 - Durante la fuerza de la parición.
2 - Después de un temporal no estando el campo oreado.
3 - Durante la hierra y castración y hasta ocho días después que éstas hayan terminado.
4 - En caso de seca, epidemia u otros impedimentos que provengan de fuerza mayor.

Artículo 201 - El hacendado no tendrá obligación de mantener el rodeo parado más de seis horas, ni de pararlo cuando las seis horas no puedan cumplirse antes de las doce del día.

Artículo 202 - El que pida rodeo está obligado a llevar los peones necesarios para el trabajo y con los mismos ayudará a contener el ganado.

Artículo 203 - Todo hacendado puede por sí mismo o por medio de apartador autorizado al efecto por él, solicitar rodeo ya para examinar si hay en él animales de su marca, ya para apartar los que pueda haber. Si el apartador autorizado no es conocido del dueño del rodeo, deberá presentar una autorización en forma, expedida ante al Alcalde del distrito a que pertenezca, en la que esté dibujada la marca. El dueño del rodeo podrá negarse a que verifique el aparte, si no han llenado las formalidades que señala este artículo.

Artículo 204 - Si el dueño o encargado de estancia se negase a dar rodeo, o retardase por más de 48 horas, fuera de los casos enumerados en el artículo 200, el Alcalde a petición del apartador, podrá no sólo ordenar que se le dé el rodeo pedido, sino además condenar a quien lo negó, excusó o defirió con pretextos inaceptables, a pagar una multa igual al importe de los jornales de los individuos que se presenten al aparte, o la del artículo 438.

Artículo 205 - En el día que se hubiese señalado se parará el rodeo o rodeos y se practicará el examen y aparte por el apartador y sus peones bajo la vigilancia e inspección del dueño del rodeo.

Artículo 206 - La recogida de la hacienda debe hacerse en los puntos determinados que previamente se señale; el dueño del rodeo o el que haga sus veces, dirigirá la recogida y todo apartador debe someterse a las disposiciones que aquél adopte con ese objeto.

Artículo 207 - Todos los apartadores, no siendo linderos, están obligados a pagar al dueño del rodeo donde aparte, cincuenta centavos por cada novillo o toro de dos años y medio para arriba que sea de su propiedad, y veinticinco centavos por las demás clases de ganado vacuno, no contando los terneros que sigan a la madre. Por los animales yeguarizos, si fuesen conocidos, pagarán cuarenta centavos por la primera y segunda vez y el doble por las demás, sea que se aparte en rodeo o en corral. Por el ganado ovino pagarán cinco centavos por cabeza, siempre que fuese de más de un año.

Artículo 208 - Los linderos y los que residieren a una distancia menor de 10 kilómetros, apartarán en los rodeos ordinarios, para lo cual el dueño del rodeo tendrá obligación de manifestar los días y hora en que los pare.

Artículo 209 - Quedan exceptuados del pago de aparte: 1 - Los ganados que pertenezcan a una tropa extraviada, en los primeros quince días después del extravío.
2 - Los ganados sueltos y en tropilla y las majadas o manadas de reciente extravío, ocasionado por temporales u otras causas análogas.

Artículo 210 - Si el apartador resiste el pago del aparte, el alcalde lo hará efectivo siempre que lo solicite el dueño del rodeo, y si intimando el apartador, no lo efectuara, se procederá al embargo y venta de un número de animales apartados que sea suficiente a cubrir el importe de lo adeudado, y si el apartador intenta sacar los animales apartados antes de haber pagado, el dueño del rodeo podrá retener un número de animales suficiente a responder por el monto de la deuda, hasta tanto el alcalde tome conocimiento del hecho.
Si el dueño del rodeo hubiese detenido animales y no pusiera el hecho en conocimiento del alcalde, dentro de las primeras 24 horas, éste a requisición del apartador los mandará entregar y se entenderá que el dueño del rodeo renuncia al cobro del aparte.

Artículo 211 - En el caso del artículo anterior, si el pago del aparte se hiciese en animales, el apartador dará contramarca.

Artículo 212 - Si mientras trabaja un apartador llegase otro, el último tendrá que esperar a que concluya el primero, salvo el caso de que convengan dos o más apartadores, de acuerdo con el dueño del rodeo, en apartar a un mismo tiempo sobre un mismo señuelo.

Artículo 213 - No poniéndose de acuerdo para apartar al mismo tiempo, la preferencia para el turno se concederá a los que hayan llegado primero.

Artículo 214 - Los apartadores no podrán correr ni enlazar dentro del rodeo.

Artículo 215 - Si por las necesidades de una o varios apartadores, fuese necesario parar el rodeo muchas veces consecutivas, el dueño no podrá ser obligado a exceder el tiempo fijado por el artículo 201, dentro del mismo día, ni a dar rodeo más de cuatro días consecutivos.
Pasados éstos sólo estará obligado a darlo un día sí y otro no.

Artículo 216 - Si ocurriesen dudas entre el apartador y el dueño del rodeo sobre si ha terminado o no el aparte, acerca de la propiedad de alguno o algunos animales, la autoridad judicial más inmediata dirimirá la cuestión, sin perjuicio, en el segundo caso, de seguir adelante el aparte si éste no hubiese concluido.

Artículo 217 - Nadie podrá establecer rodeo de terneros orejanos, ni desternerar antes de pasado un mes de la marcación (443).

Artículo 218 - Siempre que se probase el hecho de que un hacendado, por codicia de hacerse pagar arriendo por razón de apartes, ha entreverado ganado de otros, no sólo no tendrá derecho a percibir suma alguna, sino que pagará los gastos e incurrirá en la multa que este Código establece (438).

Artículo 219 - La autoridad no puede proceder de oficio a investigar si en una estancia hay animales ajenos o de marcas desconocidas.

Artículo 220 - Cuando algún hacendado traslade o venda ganado de cría para otro Departamento o Provincia, está obligado a prevenirlo a sus vecinos y darles rodeo.
El alcalde no pondrá visto bueno al certificado de venta o traslado, sin que le conste haberse llenado este requisito (437).

Artículo 221 - El hacendado que por tener sus ganados alzados no pueda dar rodeo, incurrirá en la pena que establece el artículo 438, quedando además obligado a sujetarlos en el término de un año después de la promulgación de este Código.
Tampoco podrá exigir el pago de aparte por los ganados que el vecindario saque de su campo en volteadas o al lazo (438).

Artículo 222 - Negando caprichosamente un estanciero a otro la extracción de sus animales sueltos en manadas o trozos, el alcalde la ordenará y siempre que se pretexten para la negativa, los perjuicios que pueda producir el alboroto de las corridas, ordenará también el modo y la oportunidad; pero si el ganado que ha de sacarse, está habituado a pastar en la propiedad ajena sin reclamo alguno, en tiempos normales, no podrán alegarse perjuicios, y la extracción se hará del modo menos gravoso al que costease el trabajo.

Artículo 223 - El propietario o arrendatario de campos inocupados, no tendrá derecho a la remuneración de aparte que acuerdan los artículos anteriores.

Artículo 224 - Es prohibido penetrar en campo ajeno a recoger hacienda ni a sólo campear, sin permiso del dueño del campo (439).

CAPITULO IV - Mezclas

Artículo 225 - El propietario que haga dormir sus haciendas o pare sus rodeos, cerca del deslinde de un campo ajeno, las largará de manera que se internen en el suyo, y repuntará el ganado, tan a menudo como sea necesario, para que no pase al campo del otro propietario (440).

Artículo 226 - Mezcladas dos o más majadas de ovejas, se hará aparte en los corrales de campo en que se hubiera efectuado la mezcla, e inmediatamente de pedirlo cualquiera de los dueños.

Artículo 227 - Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo anterior, podrán los dueños de majadas mezcladas, convenirse en evitar el aparte a corral, efectuándose en el campo, al corte, o en cualquier otra forma en que convengan.

Artículo 228 - Concluido el aparte, o bien llegado la noche sin haberlo terminado, se dejará una de las majadas en el corral y la otra en el tras-corral, si lo hubiere, haciendo de modo que los corderos puedan buscar a las madres.
Si no hubiese más que un corral, quedará una de las majadas dentro y la otra fuera, según lo disponga el dueño o arrendatario del campo donde se hace el aparte.

Artículo 229 - Si la mezcla acaeciere en el deslinde de los campos pertenecientes a ambos dueños de las majadas, o bien en campos de otros propietarios, se cortarán las majadas en presencia de los interesados, dejando que los animales se extiendan a sus respectivas querencias, apartando en seguida, cada dueño, lo que le
pertenezca. Si uno de los dueños de la majada tuviese ya señalados sus corderos y el otro no, éste apartará los orejanos; mas, si ninguno de ellos hubiere señalado, la operación se practicará como lo prescribe el artículo anterior.

Artículo 230 - Si se mezclan las majadas de distinta calidad, los dueños a más de lo marcado, podrán separar de entre los orejanos, los que claramente reconozcan pertenecer a la calidad de su majada, salvo que otra majada inferior tuviere padres de calidad superior, desde un tiempo atrás suficiente para que la parición actual pudiera ser producto de éstos.

Artículo 231 - Si de la separación de animales orejanos que hiciese el dueño de una majada de calidad especial resultara alguna duda sobre la propiedad de los mismos, se decidirá el caso por dos peritos nombrados, uno por cada parte, decidiendo en caso de discordia, un tercero que nombrará el alcalde, a requisición de parte interesada.

Artículo 232 - Cuando la repetición de mezcla de una misma majada se efectúe en igual sentido, esto es que la majada que ha invadido vuelva a invadir dentro del término de sesenta días de la invasión anterior, la autoridad judicial más inmediata hará pagar a su propietario la multa que este Código establece (440).

Artículo 233 - Antes de proceder a la esquila, se avisará a los vecinos para que aparten las ovejas que puedan tener, y si no concurren en tiempo perderán los vellones de las que fuese esquiladas (439).

CAPITULO V - Pastoreo

Artículo 234 - Es prohibido tener pastoreo de terneros orejanos exclusivamente, sin permiso especial y motivado del Alcalde, bajo la pena que este Código establece en su artículo 443 y obligación de largarlo.

Artículo 235 - Es igualmente prohibido tener pastoreo de terneros o potrillos marcados, antes de vencido un mes de haberse hacho la marcación, debiendo el infractor conservarlos por un mes en sus rodeos antes de volverlos a poner de nuevo en pastoreo (443).

Artículo 236 - Cuando un hacendado haya de tener un pastoreo de hacienda al corte, ya sea comprada, sacada de sus rodeos, o de apartes, en que las crías excedan al número proporcional que toda hacienda al corte pueda tener, está obligado a avisarlo al Alcalde, que acompañado de dos hacendados nombrados por él, inspeccionará la hacienda entregando al interesado un certificado en que conste los hechos que resultan (437).

Artículo 237 - A requisición de un hacendado y sin que esto importe responsabilidad alguna para éste, el Juez de Paz o el Alcalde hará practicar un reconocimiento de cualquier pastoreo por tres hacendados propietarios del distrito, que sacará a la suerte, quienes pasarán un informe escrito que, como cabeza de sumario, servirá de base a la resolución del Juez.

Artículo 238 - Cuando por haberse ausentado del distrito o por algún otro impedimento legal, quedaren inhábiles los hacendados que deben funcionar, según el artículo anterior, continuará el sorteo hasta completar el número.

Artículo 239 - El sorteo se hará en presencia de dos vecinos hacendados.

Artículo 240 - Declárese carga pública el servicio que en este caso deben prestar los hacendados. Dicho servicio se retribuirá con tres pesos por día a cada uno de los hacendados, que pagará el que solicite el reconocimiento, si resulta no haber habido mérito para ello, y en caso contrario, el dueño del ganado.

Artículo 241 - Si del reconocimiento resultase haber en el pastoreo, animales ajenos y hubiese presunciones de culpabilidad, quedará el dueño sujeto al procedimiento criminal que corresponda; si no hubiese tales presunciones se procederá con arreglo a lo prescripto sobre animales perdido, en el capítulo 6 de este título.

Artículo 242 - El que estableciera pastoreo de invernada, presentará al alcalde un estado en que hará constar el número, clase, sexo y marcas de los animales de que se compone, y dará cuenta en la misma forma de los que en lo sucesivo agregue.
El Alcalde pondrá su visto bueno al pie del informe y guardará copia de él a cuyo objeto se presentará por duplicado (437).

Artículo 243 - El dueño de un pastoreo de vacas de invernada en campo cercado que encontrara en él toros ajenos, podrá castrarlos si son criollos, dando cuenta inmediata a la autoridad. Pero si el toro fuese lo menos de media sangre, deberá recogerlo y tendrá derecho a cobrar indemnización por los daños que pueda probar.

Artículo 244 - Los pastoreos de hacienda yeguariza quedan comprendidos en las anteriores disposiciones.

CAPITULO VI - Animales invasores y perdidos

Artículo 245 - El que pierda animales lo avisará al alcalde más inmediato, a fin de que tome las medidas convenientes para encontrarlos y la misma obligación tendrá quien encuentre animales ajenos en su campo (442).

Artículo 246 - Los alcaldes llevarán un libro en que anotarán las denuncias que reciban de haberse perdido o encontrado animales con anotación de las marcas y otras señales que puedan servir para reconocerlos.

Artículo 247 - El propietario que quiera sacar los animales ajenos de su campo, lo avisará a los linderos para que manden apartar los suyos, a cuyo efecto los conservará en pastoreo durante cuatro días y si pasados éstos no lo hubiesen apartado, podrá entregarlos, bajo recibo, al Alcalde o Comisario más inmediato.

Artículo 248 - Si el propietario no pudiese sacarlos inmediatamente y prefiere retenerlos cobrando la indemnización correspondiente, dará parte al alcalde para que presencie el hecho de encontrarse los animales en su campo, hecho lo cual procederá a encerrarlos y se avisará en seguida al dueño de ellos para que abone diez centavos por cabeza de ganado mayor y dos centavos por cabeza de ganado lanar o cabrío, haciendo efectiva la multa el citado funcionario.

Artículo 249 - No siendo conocido el dueño de los animales invasores o no presentándose una vez avisado, el propietario del campo los hará pastorear y abrevar diariamente y podrá exigir por cada día de cuidado la misma suma indicada en el artículo anterior, y si transcurrido diez días no se presentase el dueño de los animales a reclamarlos, lo entregará previo recibo, al alcalde del distrito.

Artículo 250 - Este funcionario procederá inmediatamente a depositar los animales en poder de persona de responsabilidad, debiendo preferir al dueño del campo en igualdad de circunstancias.

Artículo 251 - El alcalde avisará al dueño de los animales, si se encontrare en el distrito, y en caso contrario al Jefe de Policía del Departamento, quien lo hará saber al dueño si residiera en él o el Jefe de Policía respectivo si residiera en otro.

Artículo 252 - Los términos para que pueda cobrarse la indemnización a que se refieren los artículos anteriores, empezarán a correr desde el día en que el propietario del campo hizo saber a la autoridad la existencia en él de animales ajenos.

Artículo 253 - El propietario de un campo en que haya animales invasores o perdidos, o el que tenga en depósito, no son responsables en caso de muerte o extravío de dichos animales, siempre que no se hayan producido por causa que le sea directamente imputable.

Artículo 254 - Siempre que en virtud de las disposiciones anteriores, las autoridades tengan en su poder animales que pertenezcan a personas desconocidas, o que conocidas no se hayan presentado a reclamarlos, se harán fijar edictos en los parajes más públicos, con las marcas dibujadas al margen para que en el término de treinta días se presenten los interesados a reclamarlos.

Artículo 255 - Si vencido este plazo no fuesen reclamados, la autoridad que corresponda, según el valor de los animales, ordenará se vendan en remate público y dará al comprador el correspondiente certificado con descripción del pelo, marcas y señales particulares del animal.

Artículo 256 - Del precio que se obtuviese, se descontará la cantidad que se adeude por alimentación y cuidado de los animales y los gastos de remate. El resto se depositará para que pueda ser reclamado dentro de los doce meses del remate, y vencido ese término, si nadie lo reclamase pasará al fondo de puentes y caminos.

Artículo 257 - Si en el distrito donde la venta deba verificarse no hubiese compradores el alcalde o Juez de Paz remitirá los animales a la tablada de la Capital del Departamento para ser inmediatamente vendidos en remate o venta particular, procediéndose, respecto al producido líquido, con arreglo a lo dispuesto en el artículo anterior.

Artículo 258 - Cuando conocido el dueño de los animales invasores, e intimado por la autoridad, se negase a pagar lo que adeuda por el cuidado, se venderán animales en el número suficiente para cubrir el importe de lo adeudado y los gastos y costas que se originen por esta causa, y el dueño de los animales tendrá obligación de dar contramarca. Si no la diera, el certificado otorgado por la autoridad suplirá la falta.

Artículo 259 - En caso de reincidencia el dueño de los animales invasores pagará el doble de la indemnización que fija el artículo 248. Se reputará reincidencia, la invasión que tenga lugar dentro de los treinta días, contados desde la fecha de la invasión anterior.

Artículo 260 - Lo dispuesto en los artículos anteriores no exime al dueño de los animales invasores de las responsabilidades a que esté sujeto por las leyes comunes y ante la justicia ordinaria, por los daños que aquellos hubiesen causado.

Artículo 261 - Si el dueño de un establecimiento ganadero encontrase cerdos en su campo podrá retenerlos y exigir que el dueño le abone cincuenta centavos por cada animal y por día. Si invadiesen nuevamente antes de transcurrir sesenta días desde la primera invasión, podrá matarlos dando aviso al dueño, y parte de haberlo hecho al alcalde del distrito. Si no se conociese el dueño, o conocido, se negase a abonar la suma fijada en este artículo, se procederá como lo indican los artículos 255 y 256.

Artículo 262 - En caso de que el producido del remate no alcanzase, en cualquiera de los casos a que este capítulo se refiere, a cubrir el importe de los gastos y daños, queda a salvo la acción del damnificado para reclamarlos en todo tiempo.

Artículo 263 - En caso de una calamidad común, como grandes secas, inundaciones, incendios de campos, que hagan inevitable el desparramo, alejamientos y mezclas de haciendas, las autoridades administrativas podrán suspender provisoriamente los efectos de las disposiciones que encierra este capítulo. Se exceptúa el caso en que se probase que el dueño de los animales invasores los arreó o echo intencionalmente sobre propiedad ajena.

CAPITULO VII - Marcas, Contramarcas y Señales

Artículo 264 - La marca indica y prueba acabadamente y en todas partes, la propiedad del ganado mayor, salvo prueba en contrario.

Artículo 265 - La marca es obligatoria en el ganado mayor, y la señal en el menor.

Artículo 266 - Declárese de propiedad de los hacendados, las marcas y señales que usan para distinguir sus ganados.

Artículo 267 - Las marcas y señales podrán adquirirse y trasmitirse por todos los medios que las leyes establezcan para la adquisición de la propiedad y las cosas.

Artículo 268 - Los títulos de propiedad de las marcas y señales, se expedirán por la oficina de marcas en el sello que la ley determine, a solicitud del interesado.

Artículo 269 - Todo el que solicite el título de una marca o señal en nombre de otra persona, debe presentar poder en forma.

Artículo 270 - Los escribanos están obligados a dar cuenta a la Oficina de Marcas y al Jefe de Policía respectivo dentro del término de tres días de toda transferencia de marca o señal que se haga en sus registros.

Artículo 271 - Los Jefes de Policía anotarán al margen del registro a que se refiere el artículo 279 la fecha de la transferencia y el nombre del vendedor y comprador.

Artículo 272 - Cuando por la razón de partición de herencia, pase una marca a ser de propiedad de alguno de los herederos o legatarios, los escribanos no entregarán a los interesados la hijuela correspondiente, sin haber hecho anotar previamente en la Jefatura Política la transferencia de la marca.

Artículo 273 - Los Jefes de Policía comunicarán a la oficina de marcas las transferencias operadas, dentro del plazo de ocho días.

Artículo 274 - Cuando un hacendado haya obtenido el título de propiedad de una marca o señal y quiera introducir alguna variación, por existir otra marca o señal muy parecida, podrá pedir su modificación, sin tener necesidad de obtener un nuevo título.

Artículo 275 - En el caso del artículo anterior se anotará en el título primitivo, la nueva forma que se dé a la marca o señal.

Artículo 276 - Derogado por ley 3571

Artículo 277 - El P.E. reglamentará la forma en que deberán tramitarse las solicitudes pidiendo título de propiedad o modificación de marcas y señales.

Artículo 278 - El P.E. podrá imprimir cuadros en donde se diseñen las figuras de todas las marcas concedidas en propiedad, el nombre del propietario, el departamento y distrito donde tenga su establecimiento y el número de orden que a cada marca corresponda, así como suplementos anuales con las nuevas marcas concedidas y las modificaciones de las antiguas.

Artículo 279 - Estos cuadros serán distribuidos a las Jefaturas de Policía, Comisarías de Tablada, Bretes y Saladeros, Alcaldes y Tenientes Alcaldes de la Campaña.

Artículo 280 - La oficina de marcas remitirá a cada Jefatura de Policía, una relación de las personas a quienes se hubiese expedido título de propiedad de señales, especificando con claridad sus figuras.

Artículo 281 - Los Jefes de Policía, Comisarios de Tabladas y Alcaldes, no despacharán certificados de venta de hacienda o fruto, cuando el dueño no presente el título de propiedad de la marca o señal.

Artículo 282 - Las tramitaciones a que den lugar las solicitudes para obtener marcas y señales, se harán en el papel sellado que la ley determine.

Artículo 283 - Todo dueño de ganado mayor puede usar para herrarlo más de una marca.

Artículo 284 - El ganado mayor se marcará a hierro candente, quedando terminantemente prohibido marcar en las costillas, barriga y anca. La marca se aplicará siempre sobre el lado izquierdo del animal y no podrá ser mayor de quince centímetros en ninguno de sus diámetros, pudiendo su tamaño reducirse si así conviniera a los interesados (143).

Artículo 285 - Sin embargo de lo prescripto en el párrafo anterior, podrán marcarse los animales mayores con cáustico u otros procedimientos que produzcan una marca clara e indeleble, cuando el dueño lo encuentre preferible.

Artículo 286 - La contramarca se pondrá siempre del mismo lado de la marca y lo más cerca de ésta, que sea posible, no pudiendo colocarse en las partes del animal en que según el artículo anterior no puede colocarse la marca (443).

Artículo 287 - El herrero que sin que se le presente el boleto que acredite la propiedad, construya marcas cuya figura esté registrada, sufrirá la pena que establece al artículo 439.

Artículo 288 - Queda prohibido hacer uso de las marcas y señales que no estén registradas y señalar los ganados trozando una o las dos orejas, como también la horqueta y punta de lanza hechas a la raíz (442).

Artículo 289 - El que marque un animal que no sea orejano o contramarcado se le considerará cuatrero, salvo prueba en contrario.

Artículo 290 - Los cueros vacunos y lanares que se vendan, se marcarán en aquijadas, los primeros del lado del pelo y los segundos del lado de la carne.

Artículo 291 - En el ganado mayor se respetará la señal que acompañe o marca correspondiente. En este caso de duda por oscuridad de la marca o por ser distinta de la que corresponde a la señal, será propietario el que por la antigüedad de la marca aparezca evidentemente haber marcado primero. Si hubiere dudas a este respecto, la señal dirimirá la cuestión en el ganado mayor, salvo que sea recientemente hecha o el poseedor del animal presente el documento legal que acredite que le pertenece; pero de ningún modo la sola señal establecerá el derecho de propiedad.

Artículo 292 - En el territorio de la Provincia no podrá haber dos marcas iguales representando propiedades distintas, y si las hubiese, deberá anularse la más moderna, reputándose iguales las marcas que vueltas al revés representen exactamente otras.

Artículo 293 - Queda prohibido el uso de marcas que puedan borrar o desfigurar otras (440).

Artículo 294 - No podrá haber en el ganado mayor dos señales iguales en un radio de 30 kilómetros, y si las hubiese, se hará variar la más moderna. El que introduzca ganado en un radio donde ya existe registrada otra señal igual a la que él use, deberá, aunque sea más antigua, variarla en los animales que señale en adelante.

Artículo 295 - Queda prohibido reyunar caballos o yeguas (439).

Artículo 296 - Siempre que ocurriese variar la señal, se solicitará en la forma que el poder Ejecutivo establezca para la tramitación de las marcas y señales.

Artículo 297 - El uso de una marca no registrada establece una presunción de fraude, salvo que se trate de ganado de tránsito o recientemente introducido a la Provincia, cuya propiedad se comprobará por documentos legales en debida forma.

Artículo 298 - Todo dueño de ganado menor está obligado a tener tantos títulos cuantas señales use en sus majadas.

Artículo 299 - En los rebaños de tipos reproductores es permitido hacer en señal pequeñas incisiones, que se prohiben para las majadas en general, quedando libre de registro las referidas incisiones.

Artículo 300 - Lo establecido en el artículo 295 acerca del ganado mayor es aplicable también al menor siendo prohibido usar en éste la señal de una oreja tronchada, punta de lanza y horqueta a la raíz (442-2.).

Artículo 301 - La señal se hará en la quijada, en la frente, en la oreja o en la nariz del animal.

Artículo 302 - La operación de señalar se avisará con una antelación, cuando menos, de dos días, a todos los linderos a fin de que puedan concurrir a apartar y señalar lo suyo, y la omisión de este aviso inducirá presunción de fraude (439).

Artículo 303 - Cuando se quiera remover rebaños del mismo dueño o bien contra-señalar ganado lanar recientemente adquirido, o enajenado, se dará aviso a los linderos, bajo la misma responsabilidad del artículo anterior.

Artículo 304 - Para variar la señal de un rebaño o de un cierto número de animales, y para establecer nuevas señales en los procreos, se solicitará la modificación de la señal o la adquisición de la nueva. Lo contrario induce presunción de fraude.

Artículo 305 - No podrán existir dos señales iguales en establecimientos que disten menos de 15 kilómetros uno de otro. Si las hubiese, el dueño de la señal más moderna hará practicar en ella alguna diferencia a los 15 días de notificado por el alcalde, salvo el caso de ser imposible por la estación u otras causas, producir heridas en el animal en ese momento determinado, en cuyo caso el alcalde señalará la época en que debe hacerse.

Artículo 306 - Ninguna señal sin titulo representa propiedad.

Artículo 307 - Las disposiciones referentes a señales en las ovejas son aplicables al ganado cabrío y porcino.

CAPITULO VIII - Hierras y Señales

Artículo 308 - El ganadero que quiera marcar sus haciendas vacunas o yeguarizas, o señalar su ganado menor lo avisará con seis días de anticipación a los linderos, para que concurran a separar los animales de su propiedad, y al alcalde del distrito, para que mande inspeccionar la marcación y circule el aviso de los distritos limítrofes, si fuese necesario. La no concurrencia de la autoridad, no será motivo para suspender la hierra o señalada (439).

Artículo 309 - Es prohibido a los ganaderos hacer marcaciones a campo o fuera de rodeo (439).

Artículo 310 - El criador de animales finos podrá hacer marcaciones parciales, con aviso de dos días a sus linderos y alcalde, al sólo objeto de que puedan presenciar la operación.

Artículo 311 - El que intente marcar al circular el aviso a que se refiere el artículo 308, señalará los días u horas en que mantendrá parados sus rodeos, debiendo aumentarlos si dentro del tiempo señalado no pudiesen concluir el aparte los que hubiesen concurrido en oportunidad.

Artículo 312 - Una vez empezado el trabajo de marcación general cesa la obligación de dar rodeo hasta ocho días después que aquélla haya terminado, sin que tenga derecho a pedirlo el que no haya concurrido al aparte en tiempo oportuno.

Artículo 313 - Antes de proceder a marcar, el hacendado procederá a señalar lo orejano que hubiese, con la señal de la madre a que sigue (443).

Artículo 314 - El dueño de la hierra tendrá facultad para separar en presencia del alcalde, si hubiese concurrido, o de dos testigos en caso contrario, los animales ajenos, procediendo con ellos de conformidad a lo prescripto para los animales invasores y perdidos.

Artículo 315 - Es deber de todo hacendado recorrer o hacer recorrer sus rodeos después de la hierra y si encontrara animales ajenos herrados que sigan a una madre que no sea de su propiedad y que por cualquiera causa hubiese marcado, deberá dar cuenta inmediata a su dueño.
Si por falta de cumplimiento a esta disposición se encontrasen después de un mes de la hierra, terneros marcados de vacas ajenas, el marcador será multado y sometido al procedimiento criminal, si resultare haber marcado a sabiendas de ser ajeno, debiendo en todo caso dar contramarca.

Artículo 316 - En caso de grandes secas, de epidemia y en los previstos en el artículo 263, la autoridad administrativa podrá prohibir las hierras y adoptar discrecionalmente las medidas generales o locales que juzgue oportunas.

Artículo 317 - Son aplicables a las señaladas de ganado menor las prescripciones pertinentes de las marcaciones de ganado mayor.

CAPITULO IX - Tránsito de animales

Artículo 318 - El dueño, arrendatario poseedor de un campo no podrá impedir ni oponerse, bajo pena de abono de perjuicios, a que pasen o se suelten en él para el descanso o parada, animales que van de tránsito, ya pertenezcan a tropas de carretas, ya a arreos de ganado de cualquier especie que sean, bajo los conceptos y requisitos siguientes: 1) Deberá el tropero o conductor de los animales seguir los caminos reconocidos como tales, siempre que fuere posible y salvo caso de temporales u otras eventualidades extraordinarias.
2) Conservará sus animales bajo el riguroso pastoreo durante todo el tiempo de la parada y especialmente de noche.
3) Avisará al dueño del campo o al encargado del establecimiento o puestos, la parada que a va hacer, a fin de que si lo quiere, señale el punto preciso en que ella debe verificarse.
4) En caso de que por causa que el conductor no fuese dado evitar se produjese dispersión de animales, no estará obligado a pagar retribución si se viese obligado para reunirlos, a penetrar y correr en el campo; pero si los animales dispersos se mezclaran con los del dueño del campo, avisará inmediatamente al propietario para que le dé rodeo.
5) No será obligación del hacendado dar pastoreo y aguada cuando la tropa exceda de mil cabezas o cuando hubiese en su campo otra tropa y no tuviese comodidad suficiente para mantener dos, convenientemente aisladas.
Tampoco será obligatorio dar pastoreo y aguada a un número de animales mayor de cuarenta por cada 100 hectáreas del área total del campo.

Artículo 319 - En el caso del artículo anterior, los conductores de ganado o de carretas pagarán al dueño del campo una indemnización por el uso del pasto y agua con sujeción a la tarifa siguiente: Por cada 10 animales yeguarizos, 0.02 centavos por cada hora de día y 0.
10 por toda una noche.
Por cada 10 animales vacunos, 0.01 centavos por cada hora de día y 0.05 por toda una noche.
Por cada 10 animales de cría, una tercera parte menos del precio establecido para los de corte.
Por cada 10 animales lanares o cabríos, 0.004 milésimos por hora de día y 0.02 centavos por toda una noche.
Por cada carreta con seis animales de tiro, se pagará 0.02 centavos por cada hora de día y 0.25 por toda una noche.
La misma proporción se seguirá para un número mayor o menor de animales.

Artículo 320 - Si por causa de fuerza mayor, como creciente de arroyos u otra, fuese imposible la continuación de la marcha, desde tales causas se produzcan y mientras subsistan, sólo se pagará la mitad de la tarifa establecida en el artículo anterior.

Artículo 321 - El dueño de un establecimiento de campo podrá negar el agua que le pertenezca a los arreos de tránsito, siempre que le sea indispensablemente necesario para los usos de su explotación rural; si no le fuera indispensable, sólo podrá exigir del conductor del arreo la indemnización que le acuerda el artículo 319.
Lo dispuesto en este artículo no es aplicable al uso de aguas del dominio público, de las que podrá usarse por los conductores de arreos en la forma que más le conviniese.

Artículo 322 - Para negar el agua en el caso del artículo anterior, el propietario justificará ante el Comisionado Rural del distrito la imposibilidad de darla, y éste le otorgará un certificado firmado por él y dos vecinos que el propietario deberá exhibir al tropero, si éste lo exige, debiendo la misma autoridad recogerlo si desaparecieran las causas que motivaron la excepción.
Para negarse a admitir más de cuarenta animales por cada cien hectáreas, el propietario probará ante el Juez de Paz, con documentos fehacientes, cuál es la extensión de su campo y obtendrá también un certificado que deberá exhibir cuando el tropero lo exija (440).

Artículo 323 - Cuando por causa de una arre de animales de tránsito se causara perjuicio en la propiedad ajena, cortando o destruyendo cercos, tranqueras, alambrados interiores, corrales, etc., el dueño o conductor será responsable del daño causado y la autoridad judicial del distrito a requisición de parte interesada y comprobando sumariamente el hecho, sólo permitirá que continúe el arreo, si el causante del daño abonara el perjuicio o diera fianza suficiente.

Artículo 324 - El dueño o conductor de un arreo de animales ordinarios será responsable de los daños que ocasione en los establecimientos de tránsito, si por su culpa o negligencia aquellos se mezclan con ganado de raza fina. La autoridad judicial, a requisición de parte interesada, exigirá la indemnización del daño causado.

Artículo 325 - Si el dueño o conductor del arreo niega los daños causados o considera exagerada la indemnización que se fije, la autoridad judicial permitirá que el arreo continúe siempre que aquel diere fianza suficiente, quedando sujeto a la responsabilidad civil ante la justicia ordinaria.

Artículo 326 - Si un arreo de animales penetra en campo sembrado, el dueño o conductor podrá ser compelido a satisfacer la indemnización por el daño causado sin que lo exima de esta responsabilidad el declarar que no pudo evitar la invasión, ni el haberse dispersado la tropa, pero su responsabilidad cesa si el cultivo se ha hecho a los costados de un camino público y el dueño del sembrado no ha construido cerco para defenderlo.

Artículo 327 - Las demandas por daños y perjuicios en los casos de los artículos anteriores, se seguirán ante la autoridad judicial de la jurisdicción del demandante.

Artículo 328 - Si en el caso del inciso 4, artículo 318, u otros en que se produzca dispersión del ganado por causa no imputable al conductor, se niega a éste el aparte, la autoridad judicial más inmediata oirá a las partes y dispondrá que en el más breve plazo posible y bajo apercibimiento de indemnización de perjuicios se franqueen los rodeos en que racionalmente pueda suponerse la existencia de todo o parte del ganado disperso, salvo impedimento legal para verificarlo.

Artículo 329 - Cuando un arreo de ganado haya parado en un campo no podrá durante la noche salir de él sin aviso y autorización del dueño del terreno (438).

Artículo 330 - El deber de dar pastoreo y aguada, sólo obligará a los propietarios durante doce horas para la tropa y veinticuatro para las carretas; transcurrido este tiempo, el dueño del campo podrá exigir que sigan su camino, salvo el caso previsto en el artículo 320.

TITULO II - Operaciones de compra-venta de semovientes y productos de ganadería y maneras de justificar su propiedad

CAPITULO I - Disposiciones generales

Artículo 331 - La marca indica y prueba acabadamente la propiedad del animal y cueros que la llevan; la contramarca indica la pérdida de esa propiedad.

Artículo 332 - La señal en el ganado menor prueba la propiedad del animal o cuero que la lleva.

Artículo 333 - Los certificados expedidos con sujeción a las prescripciones de este Código suplen la contramarca en los animales vendidos para matarlos, saladeros, graserías, o judicialmente en los casos que este Código establece.

Artículo 334 - De los cueros que se corten o inutilicen en los establecimientos rurales, se reservará la parte en que esté estampada la marca, si es vacuno o yeguarizo, y las orejas con la señal correspondiente si fuesen lanares para ser inspeccionadas por la autoridad hasta seis meses después de utilizados (440).

Artículo 335 - Los cueros de terneros orejanos serán marcados al pelo, y los lanares sacados con las orejas, de modo que pueda verse la señal (441).

Artículo 336 - La propiedad de la cerda, pluma, etc.; se justifica por el certificado del dueño del campo de donde procede, visado por el alcalde.

Artículo 337 - Todo animal orejano que siga a una madre marcada o señalada pertenece al dueño de la marca, si es vacuno o yeguarizo, y al de la señal si es lanar o cabrío. Si no siguiese a madre alguna, pertenece al dueño del campo en que se encuentra, salvo prueba en contrario.

Artículo 338 - Nadie podrá vender terneros orejanos apartados del rodeo sin que al alcalde del distrito presencie el aparte, debiendo esta autoridad poner nota al revisar este certificado de venta, de haber presenciado el aparte.
Sin ese requisito el certificado no tendrá valor alguno y el vendedor inducirá sospechas de hurto y dará mérito para que la autoridad practique las indagaciones que corresponden.

Artículo 339 - Cuando un hacendado traslade o venda ganados, está obligado a prevenirlo a sus linderos y darles rodeos, así como también cuando haya de proceder a marcar, señalar o esquilar (439).

Artículo 340 - Todo cuero vacuno o yeguarizo que se extraiga de la campaña, sea por compra, sea por cuenta de sus dueños, deberá contramarcarse al pelo. Esta contramarca responsabiliza al dueño de ella de la legítima pertenencia de los cueros que la llevan, y prueba que ha autorizado su extracción, con o sin enajenación de la propiedad (443).

Artículo 341 - Las carneadas de animales para el consumo de los establecimientos serán públicas, y una vez volteada la res, no podrá prohibirse ni estorbarse el presenciarlas.

Artículo 342 - En ningún caso se consentirá la carneada de reses para el abasto público fuera de los mataderos, sin que hayan sido revisadas en tablada y se presenten los certificados que la autoricen, bajo pena de multa, sin perjuicio de las responsabilidades que resulten (439).

Artículo 343 - Siempre que por las prescripciones de este Código haya de procederse a la venta en remate público de haciendas o frutos, estará presente la autoridad judicial o administrativa a que se cometen las diligencias de la venta.

CAPITULO II - De la Venta, Extracciones de Productos de Ganadería

Artículo 344 - Sin perjuicio de lo dispuesto en las leyes comunes sobre validez o forma de los contratos y transacciones que se practiquen sobre los productos naturales de la ganadería, serán también aplicables a dichos actos las prescripciones del presente título.

Artículo 345 - Modificados por la Ley Nacional 3.271. Todoa operación de compraventa de semovientes y productos de ganadería, se hará constar por un certificado firmado por el vendedor con el visto bueno del Alcalde del distrito respectivo, en que se especificará el nombre y apellido del comprador y del vendedor, número y clase de los animales o productos vendidos, el número de la marca y señal, dibujándose la primera e indicándose, la segunda, el departamento o distrito en que se efectúe la venta y adonde se llevan, y la fecha en que se ha realizado la operación.

Artículo 346 - Modificado por Ley n 3.271- El propietario que extraiga por su cuenta animales o productos de su establecimiento, dará un certificado igual al anterior, sustituyendo los nombres del comprador y vendedor por los del dueño, y conductor, el que será igualmente visado por el Alcalde.

Artículo 347 - Todos los propietarios registrarán su firma en un libro que llevará el Alcalde del distrito, y si tuviesen en su establecimiento encargados con autorización para firmar certificados de venta o extracción, deberán dejar en la Alcaidía la constancia del poder que les otorgan, y los encargados inscribirán su firma en el registro.

Artículo 348 - Los Alcaldes no pondrán el visto bueno a ningún certificado otorgado por propietarios cuya firma no esté registrada o por encargados cuya firma y poder no estén anotados en la Alcaidía.

Artículo 348.- Derogado por Ley 3271
Artículo 350.- Derogado por Ley 3271
Artículo 351.- Derogado por Ley 3271
Artículo 352.- Derogado por Ley 3271

Artículo 353 - Los semovientes y productos de ganadería que se extraigan de la campaña, se someterán a la inspección de las tabladas y no podrán ser introducidos al lugar de su destino sin que la autoridad administrativa verifique la legitimidad de su adquisición, para la cual sus conductores se someterán a los trámites que establezca la ley.

Artículo 354 - Será sospechoso todo certificado con encomiendas que no estén salvadas antes de la firma, y los expedidos en un departamento, distrito y establecimiento en que no existan animales o se produzcan frutos de la clase y número en ellos consignados.

Artículo 355 - Todos los animales o frutos que sean conducidos con certificados, serán respetados por las tabladas y autoridades de su tránsito; pero si alguna de éstas tuviera conocimiento o fundadas sospechas de fraude, podrá hacerlos detener, procediendo inmediatamente a la respectiva indagación.

Artículo 356 - Si resultare no haber causa contra el conductor, se dejará que la tropa o frutos sigan su destino.

Artículo 357 - Cuando del cotejo del certificado con la tropa, o frutos detenidos en tránsito, resultaren deficiencias o diferencias que no sean de consideración y el conductor fuese un abastecedor o acarreador matriculado, la autoridad dejará que siga su camino, sin perjuicio de continuar la investigación y de que después se le exija a él o al fiador aquello a que resultare haber lugar.

Artículo 358 - Si el conductor fuese un arreador sin matrícula o si fuese el dueño mismo de los animales o frutos, entonces para que pueda seguir su camino, la autoridad exigirá fianza a satisfacción; y si no quisiese o no pudiese otorgarla, embargará los animales o frutos y proveerá a su conservación por treinta días, dando cuenta inmediata de dicho embargo a la Jefatura para que, vencidos estos términos, ella ordene se haga la venta en público en remate, de los objetos o animales embargados, depositándose su producto en Receptoría.

Artículo 359 - Sin perjuicio de las diligencias prescriptas en el artículo anterior, el Jefe de Policía se dirigirá a la autoridad que ha visado el certificado a fin de que establezca las causas de las mencionadas diferencias; y si de su informe resultare que ellas nacían de inadvertencia o descuido suyo, alzará el embargo, cancelará la fianza y hará devolver sin cargo alguno (previo abono de los gastos hechos) los animales o frutos si aún no tuviesen vendidos; o bien su importe, si ya lo tuviesen; todo sin perjuicio de que los interesados podrán exigir de la autoridad que legalizó el certificado defectuoso, la cantidad que acrediten importarles los gastos y perjuicios que de su falta se les hubiese seguido, salvo también su acción contra la autoridad embargante, si el procedimiento promovido fuese a todas luces arbitrario e inmotivado.

Artículo 360 - Si del informe o indagación, de otros indicios, apareciera el certificado ya totalmente falso, o ya maliciosamente adulterado en sus partes esenciales, el conductor u dueño, si pudiesen ser habidos, serán presos por la autoridad, y remitidos con el sumario al Juez del Crimen de la respectiva jurisdicción. Si el ganado o frutos estuviesen ya vendidos, enviará también el precio, previa deducción de los gastos. Si aún no lo estuviesen, los conservará y estará a lo que disponga el Juez del Crimen.

Artículo 361 - Cuando al examinarse una tropa o partida de frutos, en las tabladas, apareciesen algunos fuera de certificado, esté o no completo el número que él comprenda, los embargará dando cuenta a la Jefatura, y exigirá además al conductor una suma por vía de multa, igual al duplo del valor que aquellos tengan en plaza, que será depositada en la receptoría respectiva. Llenados estos requisitos, podrá permitirse al conductor seguir a su destino con el resto de la tropa o frutos, si no hubiese graves sospechas de delincuencia; si las hubiese, se procederá con arreglo al artículo anterior.

Artículo 362 - Inmediatamente después de practicado el embargo que dispone el precedente artículo, la Jefatura Política publicará avisos llamando a los que aparezcan o se crean ser dueños de los animales o frutos embargados, para que concurran a reclamarlos dentro de un término que no excederá de un mes, practicándose entre tanto las indagaciones correspondientes.

Artículo 363 - Vencido ese término, lo que no fuese reclamado ni justificase el conductor pertenecerle, será enajenado al más alto precio, procediéndose con su producto, como lo indican los artículos 254 y 257, en caso de animales invasores o perdidos.

Artículo 364 - Los que se reclame dentro del mismo plazo, se entregará a los que justifiquen su propiedad, aunque fuese el mismo conductor.

Artículo 365 - De la multa impuesta con arreglo al artículo 361, se pagarán primero, los gastos que ocasionen el procedimiento establecido y los de conducción, a los que dentro del término fijado justifiquen sus acciones, y el resto, si lo hubiere, irá al fondo de puentes y caminos.

Artículo 366 - Aunque dentro del término el conductor justificase la propiedad de los objetos embargados, no tendrá derecho al resarcimiento de gastos, ni tampoco lo tendrán los que fuera de él los reclamen y acrediten ser suyos; pero quedarán a salvo sus acciones civiles o criminales contra aquél.

Artículo 367 - Antes de proceder a la venta, en el caso del artículo 363, se tomará constancia escrita en la tablada con el concurso de dos vecinos idóneos, del número, especie, calidad, marcas y demás peculiaridades de los animales o frutos embargados, a fin de que esos antecedentes sirvan a los interesados para ejercitar las acciones que les asistan.

Artículo 368 - Si de las indagaciones hechas durante el mes establecido, resultasen pruebas o vehementes presunciones de criminalidad o delito, se procederá por arreglo al artículo 357. En caso contrario, podrá sobreseerse en el sumario por el Juez de Paz, a petición de parte.

Artículo 369 - Es absolutamente prohibido a los empleados de tablada, ni aun a pretexto de entregar a los dueños el importe de los animales o frutos que vengan fuera del certificado, recibirlo del conductor sin practicar el embargo y aviso a la Jefatura, ordenado por el artículo 361.
Si lo hicieran, dichos animales o frutos se considerarán hurtados; se procederá contra aquellos y contra el conductor por abigeato; e incurrirán, además, en una multa igual al duplo del valor de los objetos robados en favos del que los denuncie.

Artículo 370 - Cuando el conductor de una tropa o frutos fuese el mismo hacendado dueño de ellos, o su representante legal exhibiendo poder bastante, los animales o frutos de su marca y exclusiva propiedad que pudieran aparecer sin certificado se le entregarán sin más recargo que el pago de una multa de veinte centavos por cada cuero vacuno, por cada 4 yeguarizos y por cada 10 lanares; un peso por cada animal vacuno, por cada 4 yeguarizos o 10 lanares, y la décima parte del valor de los demás frutos que resultasen sin certificado.

Artículo 371 - Si el hacendado o su representante conductor de animales o frutos suyos, trajese además especies de otros, fuera del certificado, se procederá con sujeción a los artículos 361 a 368.

Artículo 372 - Inducirá vehemente presunción de fraude, y motivará el procedimiento prescripto por el artículo 360, todo certificado de tropa o frutos que contenga marcas borradas o desfiguradas, animales orejanos que no sean de hacienda al corte y sigan a las madres, algunas circunstancias agravantes, unidas a las previstas por el artículo 354 y cualquier otro fuerte indicio que, a juicio de la autoridad, revele la existencia de algún robo.

Artículo 373 - El hacendado que en sus certificados de venta, y con el deliberado objeto de encubrir a deudores al fisco, comprenda como suyos, animales o frutos de éstos, aunque tengan el poder legal, incurrirá en la pena que establece el artículo 440.

Artículo 374 - El hacendado, que aun cuando no comprenda en el certificado de venta, animales ajenos, permita al acarreador o tropero extraer a su vista los que haya en su campo, no teniendo éste poder bastante, incurrirá en el doble de dicha pena, si se le probase complicidad en el robo cometido por el tropero, y en la misma si faltase esa prueba; salvo siempre la penalidad o procedimiento por abigeato contra quien hubiese lugar (439).

Artículo 375 - El hacendado está obligado a munirse de un recibo por cada animal o animales que se aparten de sus rodeos en virtud de poderes de sus dueños bajo pena de multa (442).

Artículo 376 - La presentación de los certificados de ganado a la Jefatura del Departamento de su destino y la inspección de la tropa dispuesta por el artículo 353, son obligatorias aun cuando los animales se dirijan a la campaña para cría o invernada, pudiendo en tal caso hacerse la inspección si no hubiese tablada inmediata, por el alcalde o comisario que designe el jefe de Policía. El hacendado que reciba ganados de cualquier especie de otro Departamento sin ese requisito, y el conductor que los entregue, sufrirá cada uno la pena de los artículos 440 y 442.

Artículo 377 - Los encargados de despachar y visar certificados responderán con su peculio de los perjuicios que ocasionen, legitimando con su visto bueno los efectos robados, y sin perjuicio de las demás responsabilidades a que están sujetos, con arreglo a lo dispuesto en el Código Penal.

Artículo 378 - Los funcionarios encargados de revisar y de la inspección de los animales o frutos, que se confabulen con los cuatreros, o que consientan a sabiendas en legalizar los robos o abigeatos, incurrirán en las misma penas de aquellos y quedarán inhabilitados para todo empleo público, sin perjuicio de la acción criminal que corresponde.

Artículo 379 - La hacienda que se introduzca para cría o invernada de fuera de la Provincia será inspeccionada previamente en el lugar de su destino, y la autoridad encargada de ello formará una relación de su número, especie, marcas y señales que enviará a la Jefatura respectiva juntamente con la guía, la cual, una vez extractada, será devuelta al interesado.

Artículo 380 - Si el dueño de los animales quisiera extraerlos, deberá presentar a la Jefatura la guía de su procedencia para ser expedida la torna guía necesaria, anotándose en aquélla la parte que se extraiga si no fuese el todo, con expresión del destino, y se devolverá otra vez al interesado; practicándose la misma operación, hasta completar el número que exprese la guía, la que deberá entonces ser archivada.

Artículo 381 - Todo embargo de tropas o frutos motivado por presunciones de fraude, será levantado siempre que se presente fianza a satisfacción del Jefe de Policía, de estar a lo que después se juzgue; sin perjuicio de asegurar, en su caso, la persona de los presuntos reos, y de dejar antes de dar el pase para faena, consumo o exportación, la constancia escrita que dispone el artículo 367 respecto de lo que resultara de ilegítima procedencia.

Artículo 382 - Cuando deba extraerse de un distrito animales de razas especiales que no tuviesen marca ni señal o que si las tienen no estén registradas en la Provincia, así como productos de los mismos, las autoridades entregarán al interesado una boleta que acredite la legitimidad de la posesión, siempre que estos justifiquen que son dueños de tales animales o productos. La boleta así expedida, se agregará al certificado que establece el artículo 345.

Artículo 383 - Las autoridades de la Provincia no darán curso a certificados, ni autorizarán la extracción de animales o productos de establecimientos declarados infestados, con sujeción a las prescripciones de este Código con respecto a Policía sanitaria, salvo que el dueño probara que tales ganados o productos no están infestados.

Artículo 384 - La Legislatura de la Provincia al dictar la ley de impuestos de tablada, y el Poder Ejecutivo al reglamentarla, proveerán de la manera más adecuada y practicable a la organización de las tabladas y a la inspección de los animales y frutos que se vendan para el consumo extraigan de la Provincia o se destinen dentro de la misma a cría o invernada, y ampliarán o modificarán las prescripciones de este Capítulo cuando las necesidades de la administración o la garantía de la propiedad hagan indispensable modificar la manera de justificar la legitimidad de la posesión de los animales y frutos, y fijarán las atribuciones y responsabilidades de los funcionarios que deban intervenir en las operaciones de compra-venta y extracción.

Artículo 385 - Los dueños y administradores de establecimientos de saladeros, grasería u otros, donde se faenan ganados, son pecuniariamente responsables por las tropas que reciban, contraviniendo las disposiciones del artículo 353, sin perjuicio de responder a los demás cargos a que estuviesen sujetos por éstas u otras disposiciones que al respecto se establezcan en el presente Código.

CAPITULO III - Saladeros y Graserías

Artículo 386 - Los dueños o encargados de saladeros o graserías avisarán al comisario de la matanza que vayan a emprender para que presencie si han sido las haciendas ya revisadas y despachadas por él, siendo obligación de éste acudir en el acto.

Artículo 387 - No pueden recibir tropas después de puesto el sol.

Artículo 388 - La infracción de algunos de los artículos precedentes sujeto al infractor a la multa que establece el artículo 442.

Artículo 389 - El que haya de beneficiar haciendas fuera de la jurisdicción de las Comisarías de Tablada, estará obligado a recabar de las Jefaturas respectivas, designen un empleado que desempeñe el cargo de aquéllos.

Artículo 390 - Cuando un comisario especial o accidentalmente encargado de la inspección de ganados para faena de saladeros y demás establecimientos mencionados, faltase más de veinte y cuatro horas durante el tiempo que se dispongan permanezca en dichos establecimientos, los dueños o administradores de ellos darán aviso a las Jefaturas de Policía, que deben proveer a su falta inmediatamente.
Darán también aviso al mismo fin, si ocurriendo a los Comisarios de Tablada de los establecimientos que no tuvieran comisarios especiales, aquellos demorasen ese mismo tiempo sin concurrir a la revisación de las tropas.
En uno u otro caso, teniendo urgencia de faenar alguna tropa, podrán requerir del alcalde o autoridad judicial inmediata, que concurra a ejercer las funciones que corresponden al comisario.

Artículo 391 - En ningún caso podrán en dichos establecimientos faenar tropas no recibidas y confrontadas con las guías o certificados respectivos; pero podrán faenar las ya inspeccionada o despachadas por el Comisario encargado, cuando llamando a éstos u otra autoridad, en su defecto, a reconocer el ganado que va a faenarse, demorase en concurrir más de ocho horas; con cargo, empero, de probarse esto oportunamente.

Artículo 392 - La falta de esa prueba presume que la faena se hizo clandestinamente y les hace incurrir, lo mismo que la infracción del artículo precedente, en la multa del artículo 442, sin perjuicio de las demás responsabilidades a que hubiese lugar.

Artículo 393 - Los dueños de saladeros, graserías, etc. (o sus encargados o administradores), que maten ganado de cualquier especie, a quienes se probase haber muerto a sabiendas animales mal habidos, a más de pagar el doble de su valor a su dueño y del procedimiento criminal que corresponda, quedarán sujetos a una multa de 500 a 5.000 pesos, sin perjuicio de procederse también contra los fautores o cómplices, principalmente si ellos fuesen funcionarios públicos, no pudiendo en adelante esos establecimientos continuar sus faenas, sin prestar un fianza a satisfacción de la autoridad competente. La mitad de la multa a que se refiere este artículo pertenecerá al que denuncie el hecho.

Artículo 394 - En ningún caso podrá un Comisario de Tablada ni el que desempeñe las funciones de tal, en los establecimientos mencionados, separase por ningún tiempo de su puesto ni encargar a otra persona el desempeño de las obligaciones de su empleo sin la anuencia de la Jefatura respectiva.

CAPITULO IV - Acopiadores de Frutos

Artículo 395 - Todo acopiador de frutos del país y todo comprador, ya sea vecino de la campaña, pulpero, mercachifle o dependiente de casa de comercio, enviado al efecto, está obligado a llevar un libro en el cual anotará día a día y con especificación los objetos o artículos que comprase, con las señales y marcas de los cueros que hubiese entre ellos, y el nombre y domicilio del vendedor (437).

Artículo 396 - Anotará igualmente en él toda remesa que de dichos frutos u objetos haga, con la fecha y destino (437).

Artículo 397 - El libro estará siempre a disposición de la autoridad policial o judicial, que podrá inspeccionarlo cuando por cualquier circunstancia ésta lo estime conveniente, o cuando lo solicite uno o más hacendados.

Artículo 398 - Las disposiciones de este capítulo son sin perjuicio de las formalidades que exige el Código de Comercio.

CAPITULO V - Acarreadores de Ganado

Artículo 399 - Los acarreadores serán matriculados en un registro que llevarán los Jefes de Policía de los Departamentos donde residan, previo otorgamiento de una fianza a satisfacción de éstos, los cuales los munirán entonces gratuitamente de una papeleta talonaria, numerada y sellada que se renovará cada año (437).
Exceptuándose de la matrícula a los acarreadores de ganado por cuenta de su dueño.

Artículo 400 - El fiador garantiza la buena comportación del acarreador en ejercicio de tal, pero no responde por compra que el acarreador haga, a no haberle dado carta-orden para hacerla, responsabilizándose por tales contratos; y a esta carta-orden deberá el acarreador referirse en los recibos o documentos que otorgase.

Artículo 401 - Quien ejerciese el oficio de acarreador sin matrícula ni papeleta, así como el acarreador que cargue una papeleta sin vigor por falta de renovación, quedará sujeto a la multa que impone el artículo 437.

Artículo 402 - El acarreador que cargue una papeleta falsa o bien que incurra en el delito de abigeato, será preso y sumariado, y si fuese condenado, quedará inhabilitado para ejercer en adelante el oficio.

Artículo 403 - Hecha la tropa, el acarreador exigirá del dueño encargado de los establecimientos un certificado expresivo del número de animales machos y hembras, con el dibujo de las marcas y extendido de conformidad a lo prescripto en el artículo 345, y lo hará visar por el alcalde de distrito.

Artículo 404 - Además de la matrícula, el acarreador llevará consigo un certificado firmado por el dueño de los caballos o bueyes que lleve alquilados o prestados.

Artículo 405 - Durante su camino, llevando ganado, el acarreador no puede: 1 - Agregar a la tropa, sin los requisitos establecidos, otros animales, bajo pena de ser reputados mal habidos.
2 - Vender animales y productos que conduzca, a no ser que la autoridad judicial del distrito donde verifique esas ventas las anote en el certificado, debiendo dar otro al comprador, expresando los objetos y números, que llene todas las condiciones que para los certificados establece el artículo 343; de lo contrario, las ventas se reputarán fraudulentas.
3 - A falta de autoridad inmediata podrá hacer la venta dando un certificado con dos testigos que acrediten haber examinado el certificado y firmarán la anotación que deberá hacerse en él.

Artículo 406 - El acarreador conducirá los animales o frutos del país ante la autoridad o Tablada que corresponda para la revisación.

Artículo 407 - Las cantidades que con el nombre de señal o arras se suelen entregar en las ventas, se entiende siempre que lo han sido por cuenta del contrato, sin que pueda ninguna de las partes retractarse, perdiendo las arras.
Cuando el vendedor y comprador convengan en que, mediante la pérdida de las arras o cantidad anticipada, les sea lícito arrepentirse y dejar de cumplir lo contratado, deberán expresarlo por cláusula especial del contrato.

Artículo 408 - Cuando se estipulen plazos para la entrega o extracción de ganados o frutos, y no se lleven a efecto por culpa ya del comprador o ya del vendedor, queda el que haya cumplido su compromiso, en libertad de desistir del contrato o de exigir del otro las indemnizaciones que corresponden.

Artículo 409 - Contada y entregada la hacienda, se considerará de cuenta del acarreador; pero si antes de los límites del campo de donde fue apartada, se dispersara el todo o parte de ella, le serán devueltos los animales, o en su defecto integrado su número o pagado su precio si no hubiese convenio en contrario.

Artículo 410 - Es obligación precisa e indispensable de todo estanciero, acompañar la tropa que se aparte de su establecimiento durante el tránsito por su campo, para de acuerdo con el comprador o conductor, tomar nota de los animales que huyesen, antes de pasar la línea divisoria.

Artículo 411 - Ocurriendo la pérdida más lejos de los límites más prefijados, cualquiera que sea la distancia, podrá el acarreador cobrar los animales vueltos a su querencia, si la exterioridad de transidos u otras señales especiales que la practica le enseña a conocer, o la identidad individual del animal o animales constatada en cualquier forma, no dejasen dudas de que habían sido comprendidos en la venta.

Artículo 412 - Las prescripciones de este Capítulo son sin perjuicio de las formalidades que exige el Código de Comercio.

CAPITULO VI - Abastecedores

Artículo 413 - Los abastecedores están obligados a llenar las formalidades que por el artículo 399 se exigen a los acarreadores, siéndoles además aplicables las disposiciones de los artículos 401 y 402. Deberán inscribirse en el registro que llevarán las municipalidades, del que se remitirá copia al Jefe de Policía respectivo.

Artículo 414 - Es prohibido a los abastecedores todo género de sociedad de abasto con los corrales, mataderos y tabladas, bajo pena de cien pesos de multa a unos y otros, e inhabilidad para los últimos, de ejercer su empleo.

Artículo 415 - Puede el abastecedor conducir por sí mismo desde la campaña y con prescindencia de acarreadores, animales y frutos del país, quedando sujeto en tal caso a las obligaciones de aquéllos, detalladas en el capítulo anterior.


Artículo 416 - Ningún abastecedor recibirá animales ni aun de sus mismos acarreadores, ni los comprará de otros, sin que hayan sido revisados por la autoridad correspondiente.

Artículo 417 - Las municipalidades confeccionarán a la brevedad posible el reglamento de corrales y mataderos para su respectivo municipio, al cual deberán sujetarse los abastecedores.

TITULO III - Sanidad Veterinaria

CAPITULO I - Enfermedades Contagiosas

Artículo 418 - Nota de Redacción (Derogado por Ley 8319)
Artículo 419 - Nota de Redacción (Derogado por Ley 8319)
Artículo 420 - Nota de Redacción (Derogado por Ley 8319)
Artículo 421 - Nota de Redacción (Derogado por Ley 8319)
Artículo 422 - Nota de Redacción (Derogado por Ley 8319)
Artículo 423 - Nota de Redacción (Derogado por Ley 8319)
Artículo 424 - Nota de Redacción (Derogado por Ley 8319)
Artículo 425 - Nota de Redacción (Derogado por Ley 8319)
Artículo 426 - Nota de Redacción (Derogado por Ley 8319)
Artículo 427 - Nota de Redacción (Derogado por Ley 8319)
Artículo 428 - Nota de Redacción (Derogado por Ley 8319)
Artículo 429 - Nota de Redacción (Derogado por Ley 8319)
Artículo 430 - Nota de Redacción (Derogado por Ley 8319)
Artículo 431 - Nota de Redacción (Derogado por Ley 8319)
Artículo 432 - Nota de Redacción (Derogado por Ley 8319)

CAPITULO II - De los Vicios Redhibitorios

Artículo 433 - Cuando se vendan animales con enfermedades o vicios ocultos, que de haberlo conocido el comprador no los hubiera comprado o no habría dado tanto precio por ellos, el comprador puede optar entre rescindir la venta o rebajar una cantidad proporcional del precio, convencionalmente o a juicio de peritos.

Artículo 434 - En las acciones de nulidad de las ventas por vicio redhibitorios, se estará a lo prescripto en el Código Civil, en cuanto al procedimiento, a lo dispuesto por el Código de la materia.

TITULO IV

CAPITULO UNICO - Disposiciones Penales

Artículo 435 -: Derogado por Ley Nacional 8.319.

Artículo 436 - Pagarán multa de 50 a 200 pesos: 1 - Los que saquen el cuero a animales muertos de carbunclo o los manden sacar por sus peones.
2 - Los que quemen estos animales enteros una vez muertos, olos que hagan matar por procedimientos que expongan el contagio a quien los mata.
3 - Los que lleven a abrevaderos públicos susceptibles de infestarse, animales atacados de enfermedades contagiosas.

Artículo 437 - Pagarán multa de 25 a 100 pesos: 1 - El que traslade o venda ganado de cría sin dar aviso a los
linderos.
2 - El que establezca pastoreos de invernada sin dar cuenta al alcalde.
3 - El que establezca pastoreo de hacienda en que el número de terneros exceda la proporción en que generalmente están, sin hacer conocer el hecho a la autoridad.
4 - El acopiador de frutos que no lleve el libro de compra al día, o no anote en él las remesas que haga.
5 - El acarreador que no tenga matrícula o la tenga vencida.

Artículo 438 - Pagarán multa de 20 a 50 pesos: 1 - El que niegue rodeo sin causa justificada.
2 - El que recoja animales ajenos para hacerse pagar aparte.
3 - El que no pueda dar rodeo por tener la hacienda alzada un mes después de notificado para reducirla a rodeo, debiendo repetirse la multa cada mes que transcurra sin hacerlo, después del año que señala el artículo 221.
4 - El que teniendo en pastoreo en campo ajeno, animales de tránsito, salga de él por la noche sin permiso del dueño del terreno.

Artículo 439 - agarán multa de 20 pesos: 1 - El que coloque mojones nuevos sin la presencia del alcalde y citación de linderos, aunque sea sobre la verdadera línea de deslinde, y debiendo abonar esta suma por cada mojón que coloque.
2 - El que penetre a recoger animales en campo ajeno sin permiso del dueño.
3 - El herrero que construya hierros de marcas sin la presentación del título de propiedad de la figura.
4 - El que reyune caballos o les raje la oreja hasta la raíz.
5 - El que marque a campo.
6 - El que no dé aviso a la autoridad y linderos antes de proceder a marcar, señalar, esquilar o sacar animales.
7 - El que carnee fuera de los mataderos sin revisación de los animales por la autoridad.
8 - El que permita apartar de sus rodeos animales ajenos sin la autorizacion del dueño.

Artículo 440 - Pagarán multa de 10 pesos: 1) El que teniendo en campo abierto sus rodeos o corrales
cerca del deslinde de su propiedad, largue los animales sobre
la propiedad ajena y no los repunte a menudo.
2) El dueño de animales que se mezclan con otros, repetidas veces, en la misma dirección.
3) El que use marcas que puedan borrar otras.
4) El que niegue pastoreo y aguadas a animales de tránsito sin autorización escrita para hacerlo.
5) El que no reserve las marcas y orejas de los cueros que inutiliza.
6) El que comprenda en sus certificados de venta, animales o frutos de deudores del fisco, con el objeto de encubrirlos.
7) El hacendado que reciba animales mayores de otro Departamento, sin ser revisados por la autoridad, y el tropero que los entregue pagarán 10 pesos por cada animal.

Artículo 441 - Pagarán multa de 5 pesos: El que venda cueros de terneros orejanos sin marcarlos al pelo o lanares sin orejas, debiendo la multa aplicarse por cada cuero vendido.

Artículo 442 - Pagarán multa de 2 pesos: 1) El que no dé aviso de tener entre los suyos animales ajenos.
2) El que use marca no registrada o señal prohibida, debiendo pagar por cada animal que marque o señale.
3) El hacendado que entregue animales ajenos sin munirse del recibo correspondiente.
4) Por cada animal menor, el hacendado que reciba de otro Departamento animales sin revisar por la autoridad, y el tropero que los entregue.
5) El saladerista o dueño de cualquier establecimiento en que se beneficien haciendas que deben inspeccionarse fuera de las Tabladas, pagará 2 pesos por animal que mate sin aviso a la autoridad correspondiente, o que reciba después de puesto el sol.

Artículo 443 - Pagarán multa de 1 peso por cada animal: 1) El que marque un animal en las partes donde este código prohíbe
marcar, o lo haga con una marca mayor de 15 centímetros.
2) El que un mes después de marcar tenga terneros o potrillos ajenos con su marca, sin haberlos contramarcado o dado aviso al dueño o autoridad.
3) El que antes de proceder a marcar no señale con la señal de la madre los terneros o potrillos orejanos que haya en su rodeo.
4) El que tenga rodeo o pastoreo de terneros orejanos o separados de la madre antes de un mes de marcados.
5) El que venda un cuero sin contramarcarlo al pelo, pagará la misma multa por cada cuero.

Artículo 444 - Cuando en los casos de los incisos 2, 3 y 4 del artículo anterior se trate de animales menores, la multa se reducirá a 25 centavos por animal.

Artículo 445 - Pagará una multa de 25 centavos por cada oveja sarnosa que se encuentre en sus majadas, el hacendado que no cure la sarna.

 
 


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